Como todos los años la pasamos en familia. Vienieron los dos abuelos y las dos abuelas, Josef (hermano de Katerin) con su familia, y por supuesto nosotros.
Siguiendo una tradición que hemos establecido en el barrio fuimos a cantarles villanciscos a los vecinos. Esta vez tuvimos una sorpresa. Papa Noel era parte de nuestro coro.
En realidad era yo, Heber, que me había vestido.
Luego a medianoche, cuando llegó el momento de repartir regalos, me volví a disfrazar y hice que mis hijos y sobrinos se sentaran uno por uno conmigo y le dieran un informe a Papa Noel de si habian sido buenos. Solo para los buenos había regalos.
Por suerte todos son buenos. :-)


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